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Quien soy!!!

Mi nombre es Esteve Caballol y siempre que he querido hacer cosas, por lo general, las he logrado.

La lucha por conseguir retos, ha marcado muchas etapas del camino de mi vida.

Recuerdo al comenzar a jugar al baloncesto a la edad de infantil, en un equipo de cadetes ya consolidado, no fue fácil, pero llegué al 1r equipo. Comencé a tocar la guitarra a los catorce años, en convivencias con los boy-scouts y con 19 años, en un grupo de música ganábamos un concurso de maquetas musicales de los 40 principales. Enamorado de la naturaleza y gracias a los scouts, conozco los Pirineos y sus rincones, habiendo coronado sus cimas más altas antes de los 18 años.

Gracias al baloncesto y mi pasión por él, empiezo a entrenar con 15 años equipos jóvenes en el pueblo, al mismo tiempo que juego, este hecho me hará estudiar Educación Física en el INEF de Barcelona (CAFE).


En este punto, mi vida da un giro inesperado, pero positivo, cambiará para siempre mi futuro.

El verano del 98 soy invitado al campus Élite Jove, donde de la mano de muchos entrenadores, veo la realidad del baloncesto fuera de mi pueblo, el apetito de saber más y explorar (como desde pequeño), me hace dejar mi club de toda la vida y empiezo a viajar por Cataluña conociendo diferentes metodologías, diferentes filosofías, proyectos deportivos, etc. En otros clubs.


"Las grandes almas tienen voluntades... las débiles sólo deseos".(Sócrates)

Esta frase, es la que, desde aquel día y hasta hoy, más me ha acompañado.

En mi segundo año de carrera, y teniendo claro que quería ser un buen entrenador, pero que también quería una estabilidad económica.

Es por ello que durante los cinco años de carrera, trabajo los veranos de auxiliar de bombero, acumulando puntos y experiencia, para luego superar una, de las más duras oposiciones, el acceso al cuerpo de Bomberos Profesionales de Cataluña. Lo consigo al año de acabar la licenciatura, que me dará una gran base para ejercer de entrenador.


Actualmente con dieciséis años de entrenador en las espaldas; más de veinticinco equipos dirigidos; nueve años de bombero profesional, y felizmente casado y con una niña;… mi amigo Sócrates ya me está guiñando el ojo, pues ya sabéis que no puedo parar... ¡soy así!